Lo primero de todo perdón por la tardanza en escribir esta noticia, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Sobre todo si la noticia es que hemos conseguido celebrar el XXV aniversario de la Cucaña con su correspondiente pingada del mayo.

El tiempo no acompañó mucho por la tarde. Nos tuvimos que pelear con el señor de los vientos Eolo y sufrimos una gran chaparrada. Además tuvimos algún problema técnico con la electricidad que nos impidió tener música por la tarde lo que hizo que la celebración de la cucaña por la tarde pasase más bien desapercibida para la gente del barrio. Sin embargo todos los males pudieron ser solventados gracias a los esfuerzos del kraal del grupo y a amigos y familiares que nos ayudaron (especialmente Coco y Tomás, el tío de María).

A las 12 de la noche con puntualidad británica se procedió a la pingada del mayo, el pino pelado y engrasado con un jamón en lo más alto. Con el tiempo concediéndonos una tregua y ya con música y con luz comenzó la fiesta en la que fueron bastantes los que se animaron a conseguir el trofeo de la noche. Finalmente se llevaron el premio unos jóvenes del barrio que se animaron a participar.

Agradecer a todos los asistentes vuestra presencia en este acto tan importante para nuestro grupo (miembros de scouts burgos, padres de chavales, antiguos miembros del grupo…). También agradecer a los miembros del Grupo Scout Loyola de León y a los del Grupo Scout Besana de Valladolid que se acercaran a aguantar la fría noche burgalesa para participar de esta tradición.

Finalmente felicitar a Puche su gestión de los correspondientes permisos y agradecer al Ayuntamiento de Burgos y a la Junta de Castilla y León, así como a los patrocinadores, su colaboración para que esto pudiera salir adelante.

Nos vemos en el XXVI aniversario.